Amelie Romet PintoraAmélie Romet, natural del Pays d’Auge, tenía previsto estudiar matemáticas, pero el destino decidió otra cosa… Al final, optó por formarse como ebanista y restauradora de marquetería. Se apasiona por su oficio, que aprende en París durante 10 años. Después abandonó la capital para instalarse por su cuenta en Calvados. Su reputación y su talento como restauradora le proporcionaron numerosos clientes, ¡incluso la ilustre Simone Veil!
Pero un encuentro determinó su futuro: el de su marido, ebanista, con el que se instaló en Saint-Céneri-le-Gérei. Juntos crean «L’atelier d’Amélie» y fusionan sus bases de clientes. Tras 20 años de floreciente negocio, decide abandonar la restauración de marquetería para dedicarse por completo a su otra pasión: la pintura. Artista de corazón, pinta paisajes, naturaleza y animales desde niña, y describe su obra como «figurativa contemporánea». Desde hace poco, incluso hace incrustaciones de pan de oro.














